“Él que desprecia demasiado, se hace digno de su propio desprecio”. Este tiempo del despreció pasará. Los daños sobre la Argentina y la inmensa mayoría de su pueblo serán monumentales. Cuando llegue la hora de juzgar a los instigadores, ejecutores y cómplices de la hecatombe, de la miseria planificada, de esta época de la pandemia de la estupidez, de la banalidad de la crueldad, volverá corporizarse la frase de Juan Gelman: “No te olvides de olvidar el olvido”.