En los últimos meses, hemos sido testigos de una avalancha de noticias, celebraciones y alarmas por las potencialidades de la inteligencia artificial en general y del Chat GPT en particular. Sin embargo, tanto los flashes deslumbrantes como los temores apocalípticos parecen haber desviado la discusión de las principales preguntas: ¿qué tipo de tecnología es el Chat GPT? ¿Qué transformaciones puede provocar en la economía y el mundo del trabajo? ¿Qué pasa con la titularidad de las entradas y salidas? ¿Quiénes son sus propietarios? ¿Qué tanto desafía a los humanos?