Carlos Nine, dibujante y artista plástico reconocido internacionalmente, era un joven militante peronista en 1972. Uno más entre los miles que fueron a Ezeiza a esperar a su líder. Con una cámara Súper 8 registró las alternativas de la marcha del 17 de noviembre. El material se mantuvo oculto muchos años, prohibido, proscripto, silenciado como tantos símbolos peronistas. Finalmente resurgió, como tantos otros símbolos peronistas.