Cada mes de agosto, los principales banqueros centrales del mundo se reúnen en Jackson Hole, Wyoming, una estación de esquí situada en el centro de Estados Unidos, para un «simposio» organizado por la Reserva Federal de Kansas City. Los banqueros aprovechan esta oportunidad para debatir sobre la política monetaria y su eficacia para «gestionar la economía», en particular, «controlar» la inflación y proporcionar la cantidad adecuada de «liquidez» al sistema financiero.