La ultraderecha francesa con Jean-Marie Le Pen, padre de la diputada Marine Le Pen, ha criticado a los futbolistas afrodescendientes y musulmenes que jugaban en la selección gala. Los llamó extranjeros y pidió públicamente que dejen de jugar para Francia, como sucedió con Karim Benzema, musulmán hijo de argelinos años atrás. Marine Le Pen encabeza hoy la fuerza de más crecimiento electoral. Racismo e hipocresía, un maridaje bien francés.