La crisis en Siria, hoy en su climax, sigue causando un tremendo sufrimiento tanto a las personas que viven dentro del país como a las que se han visto obligadas a huir fuera. Más de 11 millones de sirios y sirias en una patria fragmentada, empobrecida y en guerra, dependen ahora de la ayuda humanitaria que dificilmente llegará. Siria es un destino por y para la voracidad imperialista, y entonces, es también nuestra pelea.