El fin de las hostilidades entre EEUU e Irán en Medio Oriente deja sin resolver el fondo del conflicto y muchas dudas en Washington sobre los resultados de una ofensiva que parece haber redituado muy poco y haber costado demasiado a nivel global. Trump, obvio, a las puteadas contra todos.🥱
Durante el mundial del año 1978 con sede en La Argentina el grupo de concurrente a Radio Madrid que lo transmitía en directo encontraron una consigna que les permitía mantener su frente en alto «Argentina campeón y Videla al paredón».
Resulto flojita esa trampita «narrativa» que pretendía matener la memoria y el goce, y todo junto. por otra parte «es popular» y sabemos que todo «lo popular» debe ser reivindicado. Bueno esa línea argumental, hoy se complicó bastante o sindo que siempre estuvo floja de papeles, hoy la pifia se nota mucho …
Pero eso es historia.
Casi medio siglo después, se toma el toro por las astas y la primera sorpresa que nos depara este Mundial 2026 no son consignas lavandinas, esta vez es la impresionante amnesia de todos los involucrados, incluidos los medios internacionales.
Nada, ni una palabra, absolutamente ninguna alusión a su infame “antepasado”, los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Porque, a pesar de los 90 años que los separan, las afinidades electivas de los Juegos Olímpicos de Hitler y del Mundial de Trump son desgarradoras: la misma explotación propagandista del evento deportivo por los mismos regímenes autoritarios, racistas y liberticidas dirigidos por líderes supremos megalómanos sin escrúpulos morales ni democráticos.
El poder permanente acelera y ya se prepara para el día después. El almuerzo secreto de Santiago Caputo con los CEOs de IDEA y una variante más osada del mileismo sin Milei. Mientras los Saguier adoptan la filosofía Magnetto, Adorni y Karina usan el Mundial para poner la TV Pública al servicio de los Werthein. El partido más caro de la historia.