El Frente Amplio recuperó el gobierno en un país y una región alejados del clima de la «marea rosa» y sin los liderazgos partidarios históricos. A más de un año de asumir, el gobierno de Yamandú Orsi enfrenta un malestar que combina expectativas frustradas, críticas en la izquierda, problemas para incidir en la agenda pública y una desafección democrática creciente.
El artículo sostiene que la discusión real no gira en torno a la transparencia de un funcionario sino a quién controla el Estado durante una reconfiguración profunda del capitalismo argentino. Los escándalos funcionan como expresiones superficiales de una puja entre distintas fracciones del capital por la conducción de esa transición. Es bastante evidente por otra parte que el caso Adorni no resuelve el tema de la oposición, cuyo liderazgo de mayor potencia electoral y afectiva, Cristina Fernández de Kirchner, permanece en situación de proscripción y apresamiento bajo condiciones crueles, ni siquiera aplicadas a narcotraficantes y otras especies criminales, alguna de las cuales no solo conservan su libertad, sino que el actual lúmpen-gobierno considera «héroes».
El artículo de Monthly Review busca recordar que Cuba enfrenta una situación excepcional: más de seis décadas de sanciones económicas, financieras y comerciales. Sin embargo, la discusión abierta por Ferrer apunta a otro interrogante: hasta qué punto el bloqueo explica por sí solo la profundidad de la crisis actual y cuánto corresponde a decisiones adoptadas por la dirigencia cubana durante las últimas décadas.
La importancia del debate radica en que ya no enfrenta únicamente a defensores y detractores de la Revolución Cubana, sino también a sectores que comparten una crítica al imperialismo estadounidense pero discrepan sobre la evaluación del desempeño del Estado cubano.
En el post de Néstor Kohan sobre el marxismo occidental y sus límites https://rambletamble.com.ar/asusta-un-poco-verte-asi-la-izquierda-compatible-y-mas-alla/ se sobrevuela el tema de posiciones teóricas y políticas de izquierda eluden, evitan y finalmente niegan el fenómeno del imperialismo, el caso de Ada Ferrer es uno, solo uno, aunque de gran visibilidad mediáitica.
Obviamente en La Argentina estas posiciones de izquierda Dolce Gabanna son una plaga en los medios, no solo hegemónicos y no solo respecto a Cuba.
Cuanto más vengativos y crueles son las condiciones de detención de @CFKArgentina más críticas a su liderazgo.
Es un enamoramiento con el poder de turno, abyecto pero generalizado, entre medios y dirigentes propios y extraños, pero no en un amplio sector ciudadano que sigue manteniendo un vínculo fuertemente emocional e inconmovible.