En 32 años pasamos de la caída del Muro de Berlín, que transformó por completo la política de bloques, y dio paso a un sistema unilateral con una potencia hegemónica, Estados Unidos, a una disputa sin final anunciado, un sistema multipolar y multilateral, para algunos un totalitarismo neoliberal, un nuevo orden basado en reglas o un nuevo desorden mundial, como más les guste.