Mundial: «Hay que quedarse un poco pillos…»*

Mundial: «Hay que quedarse un poco pillos…»*

Fernando Signorini sostiene que el fútbol actual ha sido absorbido por la lógica del mercado y convertido en una industria donde los jugadores son tratados como activos económicos antes que como personas. Explica que decidió no seguir el Mundial 2026 en Estados Unidos por considerar que la FIFA aplica un doble estándar al sancionar a algunos países por razones políticas y no a otros.

Su crítica central apunta a que el sistema necesita futbolistas «egoístas y estúpidos»: deportistas concentrados únicamente en el rendimiento y el éxito económico, sin formación crítica ni compromiso social. En contraposición, reivindica la figura de Diego Maradona como un jugador que asumía posiciones políticas y defendía la solidaridad.

Para Signorini, el fútbol refleja un problema más amplio: el avance del individualismo y la mercantilización de la sociedad, donde el negocio desplaza la educación, el pensamiento crítico y los valores colectivos.

julio 12, 2026
Argentina sobrevivió y ahora deberá jugar mucho más para seguir soñando

Argentina sobrevivió y ahora deberá jugar mucho más para seguir soñando

La sufrida clasificación a semifinales del Mundial 2026 de la selección argentina frente a Suiza. Por qué Argentina bajó todavía más su floja producción de todo el Mundial. Por qué Suiza no supo sacar provecho del empate. Por qué Argentina tardó hasta 5 minutos antes del final del alargue para vencer a Suiza. Qué se puede esperar del choque vs Inglaterra.

Sergio Levinsky analiza con el rigor que es habitual, el desempeño de la selección argentina tras su difícil victoria en la prórroga. El periodista evalúa el rendimiento individual de las figuras del equipo y examina los aspectos tácticos que preocupan de cara al próximo encuentro frente a Inglaterra en la antesala de la gran final.

julio 12, 2026
Prepararse para la guerra y la malaria social – El caballo loco –

Prepararse para la guerra y la malaria social – El caballo loco –

El artículo refleja un cambio de paradigma en la integración europea. Durante décadas, la seguridad continental descansó sobre dos pilares: la OTAN y el liderazgo militar estadounidense. Hoy ambos aparecen sometidos a tensiones crecientes.

Este proceso también expresa la disputa por el control de un sector estratégico de alta tecnología. El rearme europeo implica movilizar cientos de miles de millones de euros, generando una competencia entre las industrias militares europeas y el complejo militar-industrial estadounidense. De allí que la discusión sobre «autonomía estratégica» no sea solamente militar, sino también industrial, tecnológica y económica.

Al mismo tiempo, existe una tensión de fondo: mientras la Unión Europea busca mayor autonomía, continúa profundamente integrada en la estructura política y militar de la OTAN. El desafío consiste en desarrollar capacidades propias sin romper el vínculo transatlántico, una combinación cuya viabilidad aún está abierta.

En suma, este artículo interpreta que Europa está ingresando en una nueva etapa en la que la defensa deja de ser un asunto delegado en Washington para convertirse en un componente central del proyecto político europeo.

Sin embargo, el éxito de esa estrategia dependerá de que logre contener la caída en la calidad de vida de los ciudadanos, superar la fragmentación entre los Estados miembros y construir una verdadera política común de defensa e industria militar. Demasiado para ser verdad. En la apertura «Meloni y El caballo loco»: La primera ministra italiana habla español con acento canario. ¿Por qué?

julio 12, 2026