El “mientras tanto” de los programas sociales, conocidos como “planes”, se extendió desde el inicio del siglo impregnándose de principios de economía social, solidaria, así como también de improntas de economía popular. Estos se fueron tejiendo entre funcionarios y agentes territoriales del ex Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (EMSDN), titulares de los programas, funcionarios municipales y referentes de organizaciones sociales. De este modo, el “plan” tomó forma en espacios construidos colectiva y cooperativamente donde primaba el encuentro y el reconocimiento del otro.