El 27 de agosto de 2010, Néstor Kirchner expresaba en la provincia de San Juan, en el Foro Generación del Bicentenario, Federalismo y Desarrollo Regional, una sentencia que devendría en histórica: “Progresistas somos nosotros; ésta es la realidad concreta”.
Diego Sztulwark sostiene que buena parte del desencanto que los analistas políticos pronostican para las próximas PASO se debe menos a consideraciones de ingeniería electoral y de mercado político y más a un maltrato que agrede la densidad de los sueños colectivos. Las fuerzas populares son invitadas a compartir un diagnóstico ultra-desfavorable, nunca del todo explicado, y sin que se les ofrezcan instrumentos políticos acordes a los obstáculos que se dice enfrentar. Lo más grave sería promover una falta de claridad sobre cómo actuar en términos de legítima defensa colectiva. Un nuevo intento de darle una orgánica al pesimismo.
El golpe de Estado militar en Níger es el último episodio de una cadena que ha ido agravando la situación política, económica y de seguridad en el África Occidental, en la que pesan la historia colonizadora europea y los procesos de independencia, los ricos recursos que atesoran sus países, muchos intereses extranjeros en pugna y las dinámicas locales, que incluyen la acción de grupos yihadistas.