En 1978 Deng Xiaoping comenzó el proceso de reforma económica y apertura comercial en China con la introducción de relaciones de mercado y creación de la nada de una nueva burguesía luego de 30 años de disolución de la misma. Desde ese momento, la izquierda marxista en el resto del mundo ha venido discutiendo si el resultado de estos cambios, el llamado “socialismo con características chinas” es tal socialismo y si China continúa siendo marxista. Podríamos decir que el marxismo interrogaba a China sobre su pertenencia, o no, al socialismo y al marxismo.