El asesinato de Carlos Mugica fue un capítulo trágico y principal de la denominada «lucha interna» dentro del peronismo de los años setenta. Una cruenta disputa que se aceleraba día a día y ya no se detendría hasta el 24 de Marzo de 1976, donde los mismos grupos paramilitares que actuaban bajo la conducción política de López Rega y conformaban parte de la derecha peronista con la sigla Triple A, se integrarían de manera orgánica a la represión militar en los denominados «Grupos de Tarea».
Un picadito de temas: nueva ley de vivienda en España, un nuevo análisis de Airbnb, renovación de las áreas centrales en Brasil, gentrificación y ambiente. ¿Larreta dignifica?
Las recientes experiencias de la periferia europea muestran que cuando se incumplen los contratos electorales, normalmente, se parten las “coaliciones progresistas” (llamémoslas así a falta de mejores nominaciones). Luego se refuerzan internamente las posiciones conservadoras, y los sectores más dinámicos se van de la coalición con escaso éxito electoral o alcanzan sus mínimos históricos en la consideración ciudadana si deciden mantenerse dentro del esquema coalicional. Finalmente, tras este proceso de desgranamiento es habitual que triunfen en las elecciones generales la derecha partidaria, en ocasiones en alianza explícita o implícita con la ultraderecha, dando por clausurado el ciclo progresista. Grecia, Portugal y muy probablemente en el corto plazo España Y Chile son ejemplos de lo que señalamos. Una pena.