Las ideas liberales, que se importaron al país por razones de moda y conveniencia coyuntural, sirvieron como cobertura de un dominio de tipo tradicional. Y cuando este arreglo dejó de ser viable por la protesta y la organización plebeyas, surgieron las «dos Bolivias». Por suerte en Argentina eso no pasa, no?
La mayor autonomía de los aparatos represivos de estado, es una de las claves de la imposibilidad de construir hegemonía por parte de las facciones dominantes en esta fase del desarrollo capitalista. Este de Brasil es un capítulo espectacular de esta saga. «Hágase su voluntad».
La crisis del FDT promueve debates internos fuertes. Ni alaridos, ni tuiteres, ni gestos de indignación hipócritas. Este es apenas uno. Ni mejor, ni peor. Uno entre compañeros. Ojalá lleguen más porque «hacerse el/la boludo/a» siempre es de derecha. Mientras, nos queda la cita de Foster recordando al gran Nicolás Casullo: «Cuando el peronismo va todo unido, termina conservador». Una lástima