La recaudación de los niveles nacionales, provinciales y municipales es trascendente para la ejecución de las políticas públicas y suele verse afectada por diversas razones. De hecho, el impacto, por ejemplo, de la pandemia hace un par de años atrás, tuvo un efecto sensible sobre el erario público, tanto por la reducción y postergación de vencimientos, como por la caída de la actividad y el atraso en el pago de los mismos. Con la recuperación de la actividad, el panorama cambió y los recursos recaudados experimentaron crecimientos interanuales. En la actualidad, la tendencia volvió a revertirse, con importantes caídas.
Los datos conocidos para el mes de junio revelan que persiste en toda su magnitud el proceso recesivo en la economía nacional. No se vislumbra por dónde podría generarse un cambio en la tendencia negativa. Es lo que hay, y todavía estamos bien.
Diego Tatián sostiene que los poderosos de la Argentina enmascaran como avance de la libertad el retroceso de la igualdad, que debe ser extremo si aspira a que la jerarquía se convierta en naturaleza de las cosas y el abandono de la imaginación plebeya sea finalmente irreversible. Desde otra perspectiva más mundana se trata de una crítica a gobernar por encuestas y encadenarse así al sentido común dominante: «No es el deseo de igualdad lo que produce igualdad; es el avance de la igualdad lo que produce deseo de igualdad.»