Se quebró la membrana de impunidad narrativa que por mucho tiempo acompañó las acciones terroristas del estado de Israel en medio oriente. En el Reino Unido, el gobierno de Starmer ha sentado el precedente más peligroso: ahora puede prohibir a cualquier grupo político que elija como organización terrorista, y así hacer imposible defenderlo. En el momento en que el gobierno británico comenzó a prohibir a los movimientos políticos como organizaciones terroristas, en lugar de solo grupos militantes, era inevitable que decir hechos reales, hacer declaraciones veraces, se convirtiera en un delito. Así es la famosa batata cultural que libra la ultraderecha – en este caso travestida de socialdemócrata-. Nuestro viejo y conocido «El silencio es salud».
Mientras aumenta la informalidad laboral en la Argentina, los trabajadores no registrados perciben ingresos muy por debajo de quienes están en blanco, lo igualador es que en promedio todos están por debajo de la línea de pobreza mal valorizada -con un IPC obsoleto- y sin considerar el costo del alquiler cuya frecuencia aumenta exponencialmente. Dicho esto, y como es tradicional, según datos del INDEC, un trabajador informal gana en promedio casi la mitad que uno registrado, por algo el neoliberalismo informaliza a la fuerza de trabajo. En el cierre el ya clásico noventoso «Comé Federico»
Netflix contra Paramount: la guerra por Warner Bros que definirá Trump Bruno Sgarzini La declaración, hecha un domingo, por supuesto, tuvo un efecto en el mercado de acciones antes de que abriera el lunes. Sobre todo, porque es una de las primeras veces que un presidente estadounidense habla en público de intervenir en la decisión de los reguladores estatales