El gobierno Chino es consciente del costo de los endeudamientos locales. En esa línea anunció una relajación de los límites a la emisión de bonos por parte de los gobiernos locales, para recaudar fondos que puedan saldar deudas ocultas y costosas. Eso puede explicar el deseo de estas entidades de emitir bonos a tipos de interés bajos. Pero en última instancia, esto también es deuda, e implica la exposición a acreedores extranjeros despiadados que han dominado el arte de exprimir hasta el último centavo posible para apuntalar sus beneficios o reducir sus pérdidas.