Nacionalizar empresas ya no es un tema tabú para ningún estado. En otras épocas, no muy distantes de las actuales, entre 1980-1990, la primera ministra británica Margaret Thatcher revolucionó la economía británica. Su desastre económico mutado a éxitos por los medios hegemónicos inspiró al resto de los países europeos y latinoamericanos para que adoptaran políticas liberales. El modelo de privatización y desregulación de Thatcher coincidió con el colapso de la Unión Soviética en 1991. Fue el fin del auge de la empresa pública.
Máximo Kirchner: «Argentina puede convertirse en una gran productora de energía para un mundo en crisis y necesitado del recurso. Pero ¡Ojo! No nos vamos a salvar por tener 33.000 millones de dólares de exportaciones provenientes de Vaca Muerta. Aprendamos de nuestra historia: Loma La Lata era en su momento el gran reservorio de gas que iba a ser puesto en función de todos los argentinos y argentinas, del desarrollo de nuestras empresas ¿cómo terminó la historia? Gas barato para Chile para parte del milagro de un modelo chileno, gas barato para Uruguay y Brasil… Gas caro para los argentinos y argentinas y un aparato productivo destruido durante los años 90. Esa fue la realidad y esta es siempre la discusión.»
Elecciones 2023: Momento estratégico dónde se juega mucho más que un reemplazo de gobierno, sino un cambio de régimen de acumulación. Si sucede o no, lo veremos pronto.