La guerra entre China y los EE.UU. se basa en la disputa por un mundo unipolar o multipolar, y dentro de ella se libran una serie de batallas: bélica en Ucrania, comercial, de cadena de suministros, financiera, de dominio tecnológico, entre otras. Esta última, conocida como la guerra de los semiconductores o chips, será la que examinaremos. Esta cruzada por la supremacía tecnológica es un poco más amplia que las batallas convencionales y se relaciona con la desglobalización mundial, la fragmentación y la creación de nuevos bloques de países, la autonomía estratégica, la conectividad, la revolución tecnológica, inteligencia artificial, internet de las cosas, identificación digital, monedas digitales de bancos centrales, carteras o billeteras virtuales de pagos, etc.
Tras la primera derrota en setiembre de 2022 del primer texto de reforma constitucional impulsado por el ejecutivo chileno y aliados, el presidente Gabriel Boric, dio un notable giro al centro conservador a su gobierno coaligado tanto en su política interna como exterior a punto de contradecir (junto al neoliberal presidente uruguayo Luis Lacalle Pou) a Luis Ignacio Lula da Silva en su posición respecto a la integración de Venezuela a un nuevo diseño de la Unasur.
Anteriormente los resultados del giro conservador de la coalición oficialista fueron los esperables: El Partido Republicano –partido de derechas–, defensor de mantener la actual Constitución chilena, arrasó mayo de este año en las elecciones constituyentes con un 35,5 % y consiguió 22 de los 51 consejeros necesarios para tener poder de veto en el órgano constitucional. Finalmente cabe esperar que, de persistir el ajuste y la opacidad en su política exterior, el presidente Gabriel Boric y su coalición progresista no mantenga la unidad y sea finalmente derrotada en las próximas elecciones generales del 23 de noviembre de 2025 . El centro político no existe .
La victoria de Morena en las elecciones del Estado de México tras casi un siglo de hegemonía del PRI muestra una vez más que las posiciones que asumen la polarización y se alejan de posiciones de centro tiene respuestas de gestión, políticas y finalmente electorales. Como la dinámica electoral de la región lo viene mostrando, el centro político no existe y México es un gran ejemplo de ello.