El tres de enero de 2026 será considerado un día histórico, porque esa dimensión tuvo el discurso del presidente de los Estados Unidos. Un discurso que se proyectará hacia el futuro con consecuencias que, de momento, son imprevisibles.
ASSA es una conferencia masiva de economistas de todo el mundo, organizada por la Asociación Americana de Economía. (AEA). Cada año asisten miles de personas y hay cientos de sesiones y ponencias. La mayoría de estos son convencionales, pero hay sesiones organizadas por organizaciones heterodoxas como la Unión de Economía Radical (URPE). La conferencia de este año tuvo lugar en Filadelfia.
¿Acaso las peores condiciones socioeconómicas no fueron y son siempre y en todo lugar el motor de las protestas? Dada la magnitud del ajuste pasado y futuro sobre los ingresos populares hay apatía y resignación. Es imposible conocer los motivos de una problemática en la que concurren múltiples factores. En este contexto de complejidad, la Paradoja de Tocqueville sugiere que, cuando la desigualdad es sistemáticamente creciente, se vive como natural y no se considera la posibilidad de su supresión. Sin embargo, cuando la desigualdad se reduce, los privilegios son menos tolerados y las diferencias cuestionadas. Hoy , tomando como indicador el salario pretendido ( uno entre varios posibles) , no se aspira más que a superar apenas la línea de pobreza – sin considerar gasto en alquiler -, lo que refleja siguiendo a Tocqueville un «ajuste subjetivo» en el deseo de igualdad.